07 enero 2026

Día de Reyes



El día amaneció con una capa de nieve, aunque se fundió a las pocas horas. Como todos los cinco de enero a la noche, pusimos nuestros zapatos debajo del árbol y ya por la mañana descubrimos que había varios regalos. Incluso un rey se acordó de la casa y nos dejó, entre otras cosas, una báscula digital para la cocina, algo que me hacía especial ilusión. Después preparamos café y nos comimos un trozo de rosco. La tarde transcurrió tranquila en casa. Me dediqué a ver alguna serie y a colorear mi cuaderno. Esta vez escogí unos simpáticos pingüinos, acordes con el frío reinante. Hoy día siete cogí fiesta en el trabajo, y he disfrutado a mi manera este último día de las fiestas de Navidad. He recogido el árbol, diciendo adiós a mi pequeño ángel, que permanecerá guardado casi un añito.
Espero que hayáis acabado bien las fiestas, y que los Reyes os hayan traído muchos regalos!!!!!
Hasta pronto.

02 enero 2026

Nuevo año


Pues nada, ya estamos en 2026. Anduve despistada con la cámara y apenas saqué fotos, aunque si vuelvo a cualquier Nochevieja de años anteriores, sería prácticamente lo mismo. Después de las uvas (yo no tomé este año) jugamos varias partidas al bingo y nos dieron las tantas de la madrugada, jajajaj... Al día siguiente fuimos a comer a un lugar que ya se ha convertido en un clásico para nosotros. De segundo plato siempre pido gorrín asado, y tengo que decir que estaba espectacular.

Dicen los numerólogos que este 2026 es un año número 1, y eso quiere decir que estará marcado por el inicio de un nuevo ciclo de energía, de nuevos comienzos, liderazgo, iniciativa y autoafirmación. Será un buen año para empezar proyectos postergados y para definir nuevas intenciones. También para la creación de un futuro desde la individualidad y la independencia, eso dicen. Bueno, no está mal darle una vuelta a eso, podríamos aplicarlo a alguna faceta de nuestras vidas.

En fin, os deseo lo mejor para este Año Nuevo ♥♥♥♥

28 diciembre 2025

Filosofando en Navidad


Pocas cosas han cambiado de otros años, el mismo árbol, la misma decoración, las mismas citas, los mismos recorridos... Hace poco leí un estudio sobre por qué conforme nos hacemos mayores, tenemos la sensación de que el tiempo pasa más rápido. La conclusión a la que llegaron es que, de niños todo es nuevo, cada Navidad, cada comida, un paseo buscando musgo para el belén, una tarde cantando villancicos aporreando la pandereta, jugar con las amigas llevando los juguetes nuevos, etc... Parece ser que cuando nuestro cerebro recibe algo por primera vez se queda grabado con más intensidad, así que cuando nos hacemos mayores y nuestras vidas se convierten en rutinas, todo se filtra como en un colador, si que haya nada que se quede impregnado en nuestra memoria dando la sensación de una continuidad que se pierde en la línea del tiempo.  La solución que daban es hacer cosas nuevas, cambiar algo en nuestras rutinas para que nuestro cerebro las grabe como primera vez. Es posible que tengan razón, últimamente con las Navidades me siento como el día de la marmota, y no me quejo que conste, solo hay que acordarse del dicho: "Virgencita, virgencita, que me quede como estoy..."
El próximo post será ya para 2026, así que me adelanto y os deseo muy Feliz Año Nuevo!!!!!!!!!

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