El día amaneció con una capa de nieve, aunque se fundió a las pocas horas. Como todos los cinco de enero a la noche, pusimos nuestros zapatos debajo del árbol y ya por la mañana descubrimos que había varios regalos. Incluso un rey se acordó de la casa y nos dejó, entre otras cosas, una báscula digital para la cocina, algo que me hacía especial ilusión. Después preparamos café y nos comimos un trozo de rosco. La tarde transcurrió tranquila en casa. Me dediqué a ver alguna serie y a colorear mi cuaderno. Esta vez escogí unos simpáticos pingüinos, acordes con el frío reinante. Hoy día siete cogí fiesta en el trabajo, y he disfrutado a mi manera este último día de las fiestas de Navidad. He recogido el árbol, diciendo adiós a mi pequeño ángel, que permanecerá guardado casi un añito.
Espero que hayáis acabado bien las fiestas, y que los Reyes os hayan traído muchos regalos!!!!!
Hasta pronto.
.png)
.png)