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21 diciembre 2025

Decorando para Navidad

Este año quise hacer una corona de Navidad para decorar la entrada como solía hacer años atrás. Recorté unas ramas de los pinos del jardín, y junto con algunas piñas que tenía guardadas y algún adorno nuevo como esos bastones de caramelo que me parecieron súper monosssss, pasé una tarde muy entretenida realizando esta corona de 2025, con música navideña de fondo y sin pensar en nada más. También hice el turrón de chocolate de todos los años, puse el árbol y algún que otro adorno navideño.  Sr marido ha estado montando el belén y así, poco a poco, la casa se va vistiendo de Navidad. El sábado comimos en una pizzería; de primero pedimos un risotto que es el que se ve en la última foto, y que estaba de miedo.... 
Hasta la próxima ♥♥♥

13 diciembre 2022

Haciendo una corona

Todos los años me gusta hacer una corona de Navidad natural, con ramas de pino, bayas rojas y negras, piñas y cualquier otro adorno que se me vaya ocurriendo. El sábado el día amaneció espectacular, con el cielo completamente azul, aunque con bastante frío. Eso me animó a ponerme ropa cómoda, unas zapatillas, agarrar mi bolsa de tela y unas tijeras de podar y salir a la búsqueda de "tesoros". Encontré un buen botín mientras di un paseo de casi una hora, además de disfrutar del paisaje que se veía espectacular. El domingo por la mañana pasé un rato muy entretenido realizando la corona, y ya la tengo colgada en la puerta de la entrada. Estoy pensando en ponerle algunas luces alrededor, para darle algo más de alegría. Ya os iré informando.
Que tengáis una buena semana!!!!

29 diciembre 2017

Nueva habitación de invitados


Hace unos tres meses os hablé de un cambio que quería hacer en la habitación que ocupó el chico desde que era pequeño hasta el verano pasado. A él le cambiamos a otra, mucho más acorde con su vida de "instituto".  Así que no quería terminar 2017 sin enseñaros cómo quedó. 


La nueva habitación quería que me sirviese de cuarto de invitados, pero también como zona de trabajo, bien para estudiar, consultar internet, leer un libro o echar una cabezada.
Preparé un collage con elementos que ya tenía y otros nuevos que busqué en internet. Me encantó el conjunto en sí, cómo casaban los colores y materiales, así que decidí ponerme manos a la obra.


Protegí lo que tenía que estar a salvo de pintura y tapé con sábanas viejas la cama y el escritorio.


Elegí un tono blanco roto (lo de roto creo que fue una premonición de cómo me quedaron las manos y los hombros... ainsss, ya no estoy para estos trotes).


A pesar de todo el cansancio, mi ilusión seguía intacta.   Con dos manos de pintura, y muchas agujetas en los brazos, aquel mugroso beige pasó a mejor vida.


Dudé con la lámpara de techo. Ya sabéis que soy muy "María Antonieta", jajajaaa... qué le voy a hacer, y cuando vi ésta en El Corte Inglés no lo dudé ni un segundo, a pesar de las reticencias de sr. marido para quitar la antigua e instalar ésta. Estoy encantada de cómo ha quedado.


En esta estantería, antes llena de cuentos infantiles, he colocado provisionalmente la copia de un antiguo plano de Versalles en 1789 y un par de láminas vintage a los lados.


El edredón lo compré rebajado en San Carlos, la lámpara de la mesilla en Ikea, el reloj, la silla y el escritorio son de Jysk.  La alfombra me encanta, la compré de oferta en El Corte Inglés.  Está hecha a mano en la India y es de algodón.  


Todavía me falta el cabecero y unos cojines que combinen bien (el que véis es provisional, no pega nada), quizás en tono visón o marroncitos, no sé, a ver lo que encuentro.


También dediqué un par de días a renovar la mesilla para darle un aspecto envejecido y he quedado muy contenta con el resultado.


Aquí podéis ver la parte del escritorio con el ordenador. Un rincón sencillo y acogedor, en el que me siento fenomenal.  Con el tiempo iré añadiendo algunas cosas más, de momento estoy encantada con el resultado.
Espero hacer una última entrada antes de finalizar el año, para desearos lo mejor de lo mejor.
Un abrazo :))))))

29 julio 2015

Pequeñas compras


¡Hola! La semana pasada hice varias compras para la casa.  Con la excusa de "jubilar" un mantel rojo que nos regalaron hace mil años y que no combinaba con nada, me pasé horas navegando por esta web, hasta que me decidí por un mantel, una caja de metal y unos visillos. En primer lugar el mantel: siempre me han gustado los motivos vichy, pero para la cocina quería un color que no fuese muy fuerte y que pegase con los cojines de las sillas.  Escogí uno en tono beige y estoy muy contenta de cómo queda. También compré una caja en metal galvanizado con cuatro compartimentos, ya que siempre tengo desperdigados por la cocina los bolígrafos, pastillas, pañuelos de papel, etc...  Ahora está todo ordenado, cada cosa en un hueco y combina con el tono acero del frigorífico, el horno y el microondas.  


En tercer lugar, me lancé con unos visillos que fueron amor a primera vista. Quería sustituir unos que ya están muy viejitos y que tienen el mismo sistema de colgar. Sobran un poco de largo pero en todas las fotos que veo quedan así, aunque yo hubiese preferido a ras de suelo.  Los he puesto en un pequeño salón que tenemos y que hace las veces de biblioteca, cuarto de invitados y en el que más a gusto me encuentro.  Me encanta el aire antiguo que le dan a la habitación.
También me hizo mucha ilusión una jarra de cristal de la marca Oster igualita a una que rompí hace unos dos o tres años.  Desde entonces la batidora estaba inutilizada, porque aquí no encontraba ninguna tienda que tuviese recambios.  Me daba rabia no poder hacer batidos de frutas y helados, o gazpacho, cremas, o picar hielo para unos mojitos (sobre todo eso, jajajaj...).  Sr. marido dijo que podíamos comprar otra, pero una batidora así no baja de los 90 €, así que me puse a buscar en internet.  Encontré un vendedor en eBay que vendía todo tipo de accesorios para las batidoras Oster, e hice el pedido.  Cuando abrí la caja, casi salté de emoción.  Era la misma jarra que yo había roto, incluso traía una tapa nueva, y solo por 28 € gtos. incluidos.


Nuestra colcha de matrimonio es del año de la tos, así que también compré una funda de edredón. Me puse a mirar rebajas en la web de Ikea, y aunque no venden on line, aquí en Pamplona hay un centro de recogidas que le llaman, pero en el que también hay una pequeña exposición de las cosas más interesantes, así que me planté allí, y tuve la suerte de que estaba en la exposición.  Me la llevé bajo el brazo, junto a dos almohadas de 50 x 60 para las fundas.  


No son grandes cambios, pero de momento estoy contenta.  El cambio más grande ha sido la funda de edredón.  Pensé que a sr. marido no le iba a gustar, pero resulta que estaba equivocada.  Más adelante compraré el relleno, por el momento no voy a gastar más dinero.
A vosotras, ¿también os da por cambiar pequeñas cosas de vez en cuando?
Ya me contaréis.
Un beso


20 enero 2014

Organizando un armario

Tengo que reconocer que soy una gran aficionada a los "Antes y Después".  Ya se trate de cirugía estética, piñatas mal alineadas, actrices desaliñadas, decoración, coches destartalados..., es igual, el hecho de mirar una imagen y luego la siguiente con el consiguiente cambio, me hipnotiza.  Miro una, miro la otra, vuelvo a mirar, en fin, una tontería como cualquier otra.  Por eso el caso que nos ocupa hoy, a saber, el armario del peque, era un candidato de lo más apropiado para este pequeño cambio.


El trajín diario de ropa y calzado, hace que sea complicado tenerlo como desearíamos, pero de vez en cuando viene bien plantarse delante, remangarnos, y coger el toro por los cuernos.


El primer paso es vaciarlo por completo.  Se forma una montaña de ropa y trastos a nuestro alrededor y por unos momentos piensas que eso no hay ser humano que lo arregle y no sabes ni por dónde empezar.  Bueno, hay que respirar profundamente y organizarse.  Lo primero que hago yo es limpiar el interior del armario con un paño y limpiamuebles (tuve que sacudir el trapo varias veces, sobre todo por las estanterías superiores, ejem....)


Una vez limpio el continente, me meto con el contenido.  Pongo en un rincón la ropa y calzado de temporada que ya se ha quedado pequeña.  En el caso de los niños esto es algo habitual cada cambio de armario.  Me encanta que crezca, pero... ¿tantoooooo?.  Toda esta ropa la llevamos a Cáritas de Pamplona, que se encarga de distribuirla entre los más necesitados.


Aparto la ropa que queda de verano y la meto en la caja de "Ropa de verano" (esta caja junto con otra llena de disfraces, las forré con papel de regalo que sobró de estas Navidades y les pegué unos letreros, quedando así más estético).  Con la montaña de ropa que queda hago montones: abrigos, jerseys, camisas, camisetas, accesorios de invierno, pijamas, mudas, calzado y "otros", es decir, cosas variopintas e indefinidas que se colocan según queden huecos.  Luego la voy doblando y colgando en perchas por grupos.  Compré un organizador de tela en el que he puesto camisetas de manga corta, accesorios de invierno (guantes, gorros, bufandas), muda y calcetines. 


¡Me encantaaaaaaa........ ya formo parte del "antes y después"!  Me ha llevado su tiempo, pero ha merecido la pena, ahora se ve limpio, organizado, todo está al alcance de la vista y yo me siento... muy muy feliz.  Solo espero que dure así muuuucho tiempo.  El peque ha quedado encantado con el cambio, y me ha "prometido" que ahora sí, intentará que todo permanezca en su sitio, osea, que tendré que confiar, ¿o no?
Un fuerte abrazo.

24 octubre 2013

De regreso


¡Hola preciosassssssssss! ¡Cuánto os he echado de menos! Tres semanas sin tocar el ordenador debido a un problema informático, me han parecido una eternidad, pero al final nos lo han podido solucionar.  Los primeros días me subía por las paredes, pero poco a poco me fui haciendo a la idea de que tardarían un par de semanas en arreglarlo y entonces me relajé.



Me he dedicado más al hogar, al jardín, a pasear, leer, ver películas, jugar con el peque, cocinar, hacer punto de cruz, pero siempre acordándome de mi querido blog y de vosotras.



Ya queda poco para finalizar la labor de punto de cruz.  Reconozco que la tenía un poco abandonada, porque los últimos detalles eran un tanto complicados y me resultaba un tanto pesado.


También decidí dar carpetazo a esta pequeña manta que inicié hace unos cuantos meses.  A veces empiezo las cosas con mucha ilusión y energía y al poco lo dejo a un lado.  Como no tengo mucha idea de hacer punto (de hecho os pido que no os fijéis con mucho detalle, jajaja...), los bordes quedaban un tanto desiguales, así que se me ocurrió atarle unos flecos por todo el contorno para disimular las imperfecciones.  ¡¡¡Ahora estoy feliz con mi mantita!!!! No es demasiado grande, lo justo para taparse un poco en el sofá.


La estrené una mañana entre semana, viendo Orgullo y Prejuicio.  Fue un pequeño lujo.  Con la casa recogida, la comida hecha y un par de horas libres, me di el gustazo de ver nuevamente esta preciosa película, a mi aire, sin interrupciones, con un café con leche entre las manos y mi "super-manta".


Se me han ido ocurriendo varias ideas para cambiar en la casa, pero sin invertir mucho dinero claro está.  De momento he disfrutado mucho cortando unas hortensias del jardín y colocándolas en esta copa que es uno de mis objetos favoritos.


Hoy he visitado una tienda de segunda mano y estas son tres de mis últimas compritas.  Este angelito me enamoró en cuanto lo vi, además está tocando el violín, algo que en casa está sucediendo todos los días (bueno, casi todos).  También una novela antigua de Sherlock Holmes con unas ilustraciones preciosas y un tarrito tallado de cristal, exactamente igual a uno que ya tenía y que perteneció a mi madre.  En total, 5,30 €.  Me gustaría lijar el marco y aclararlo, mmmmm... ya veré.
Prometo pasar a visitaros en breve, me muero de ganas de saber qué habéis hecho durante estas semanas.  También debo una visita a las nuevas seguidoras, pero todo a su tiempo.
Me alegro de volver. Os mando un fuerte abrazo.
Hasta pronto.

26 julio 2013

Ambiente romántico


No hace mucho descubrí el  blog de decoración Amor por la Decoración, escrito por Lorena, y aunque lo he estado visitando "en la sombra", ahora que ha organizado un concurso me animo a participar.  Es la primera vez que participo en algo así y es que el tema propuesto me ha impulsado a hacerlo. Gracias Lorena, por organizar estos concursos; me parece una bonita manera de relacionarnos y conocer otras casas y maneras de decorar.


El concurso trata de mostrar un rincón romántico de nuestra casa, bien recreando una escena o simplemente fotografiando uno que ya esté.  Si me seguís ya sabréis que el peque está de campamento, así que como he tenido más tiempo libre... allá voy.  En mi caso, se trata de un aparador que tenemos en el salón.   Es una pieza robusta de madera de pino con cuatro puertas, dos de ellas acristaladas, y numerosos cajones para poder tener las cosas ordenadas.


Poco a poco sus estantes se han ido llenando de pequeñas piezas adquiridas en mercadillos, en tiendas de segunda mano o en eBay.  Desde una pareja de violeteros, un juego de café de alpaca, algún juego de aceite y vinagre... piezas en realidad sin gran valor económico pero que puestas juntas me ayudan a recrear el ambiente antiguo y romántico que tanto me agrada.


Me gusta coleccionar tapones de corcho de botellas de vino o de cava de diferentes marcas, y ponerlos todos juntos.  En cuanto abro la puerta y aspiro el olor, puedo notar enseguida un maravilloso aroma a bodega.


La jarrita de cerámica la compré en Bretaña, Francia, junto a alguna otra pieza, cuando estuve trabajando allí como au-pair, hace un montón de años ya.  En ella guardo unos cubiertos plateados de postre.



Aquí podéis ver el aparador con las puertas cerradas.  Junto a él una pequeña mesa camilla. El tapete que la cubre estuvo guardado durante años, hasta que un día lo vi, le di un buen lavado y lo coloqué.  Según me apetezca pongo flores, fotos, plantas, velas, nunca permance igual.


Sobre el aparador tengo colocadas fotografías y una pareja de candelabros de cristal que adquirí en una subasta en internet.  Estaban muy sucios y tuve que desmontarlos enteros para que luciesen como ahora.

Espero que hayáis disfrutado mi pequeño rincón romántico tanto como yo lo he hecho fotografiándolo y participando en el concurso.  ¡Mucha suerte a todo el mundo!
Un abrazo.

22 julio 2013

Ahora somos dos


Cinco días ya sin el peque en casa.  Quiero imaginarlo jugando, corriendo, haciendo amigos, riendo, cayendo rendido a la noche.  Aquí la normalidad volvió a casa el lunes.  Nuestras obligaciones laborales comenzaron ya,  y si soy sincera, se siente cierta sensación de libertad, cuando uno llega a casa y puede lanzar la ropa y los zapatos lejos, darse una ducha y dejarse caer en el sofá sin otra obligación que la de descansar.
 

A ratos me dedico a zanganear por la casa.  Paso más tiempo en el jardín, siempre y cuando el calor no sea excesivo.  Cuando esto ocurre, voy mirando por los rincones, imaginando alguna composición nueva para poner en la mesa del comedor.  Corto unas hortensias y las voy repartiendo.  Estas ramitas de lavanda me las trajo el peque hace una semana, "cogidas prestadas" de camino a la panadería.  Todavía huelen de maravilla aunque su color se vaya apagando.


Luego lo cambio todo de sitio y vuelta a empezar.  Ahora en la repisa del aparador.  De momento ahí se han quedado.


Una de las cosas que más estoy haciendo ahora es punto de cruz.  Dejé mi labor algo abandonada cuando nos fuimos de vacaciones, y ahora la he retomado con gusto.  Puedo estar dos horas cosiendo mientras escucho la radio o  pongo la televisión de fondo.  Estoy muy contenta de cómo está quedando.  Ahora viene lo más complicado porque toda la parte inferior la componen diferentes objetos con muchos cambios de color entremezclados.


Las comidas estos días son básicamente ensaladas completas de primero y un segundo ligero.  Esta la he preparado hoy.  Son platos totalmente improvisados, yo voy echando cosas según se me va ocurriendo.  Aquí mezclé tomate, patata cocida, un par de salchichas, lechuga, queso emental, nueces, un poco de cebolla y buen chorro de aceite de oliva.
 

Así que la mejor manera de "completar" calorías es comprar un poco de bollería para merendar y volver a casa con la bolsita en la mano, mientras tus glándulas salivares empiezan a funcionar y no ves el momento de hincarle el diente.  Este bollo aquí se conoce como "trenza".  Es una especie de hojaldre muy jugoso, trenzado y cubierto con una capa dulce y almendrada, mmmm.... estaba de muerte.
 

Tengo pendiente aún hacer una limpieza a fondo del cuarto del peque, que incluya ordenar armarios, juguetes, libros, retirar ropa pequeña, lavar las cortinas, en fin, seguro que sabéis de qué os hablo.  El cuarto sigue igual que cuando se fue (sí, sé que debería haberlo limpiado antes, me declaro culpable).  Sobre su escritorio, los restos de las últimas chucherías.  Un dispensador de m&m (es curioso que el día anterior a su marcha, quedaban muchos más caramelos que ahora, uhmmmm.....), un muñeco de la peli que tenemos pendiente de ver (Gru 2, mi villano favorito) y un libro muy interesante que tiene que ir rellenando con respuestas y dibujos.  Creo que será un bonito recuerdo para cuando sea mayor.



De las cosas que he encontrado en el suelo ha sido esta "guitarra" de dos cuerdas hecha con una caja de galletas de cartón.  Estuvo dándome la turrada con su guitarra durante varios días, preguntándome si tenía más gomas y reconozco ahora con cierta culpa que no le presté demasiada atención, ni siquiera me preocupé en preguntarle cómo la había hecho.  Es ahora cuando me estoy fijando en los pequeños detalles de la guitarra;  me propongo a partir de ahora hacer más caso a las cosas que construye.

 

Había en la memoria de la cámara una foto que no recordaba haberle hecho.  Fue hace poco, mientras pasaba a limpio un boceto del dibujo de un pitufo que había hecho él, para enviar a un concurso de una de sus revistas favoritas.  Ya está enviado, así que ojalá que tenga suerte.


He oído que las flores siempre deben ir en número impar, no conozco la razón, quizás sean supersticiones, pero por si acaso, he cortado tres hortensias.  Me encanta poner un jarroncito en la mesa de la cocina, cuando todo está limpio y recogido.  Los pequeños placeres del día a día que hacen que merezca la pena dedicar unos minutos a repartir un poco de belleza en la casa.
Nos vemos pronto.
Un abrazo.

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Quiero agradecer a Outonia del blog "Hygge life" las palabras que me ha dedicado en su entrada del día 16.  Es una gran alegría que te digan que lo que haces gusta a alguien.  Intento poner un poco de corazón en todo lo que hago, y con esa misma filosofía te agradezo el premio.  Un beso guapa.

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