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10 septiembre 2014

Primer día de instituto


Ayer a la noche, mientras el peque y yo veíamos la televisión, tuve la sensación de que era el final de algo.  Quizás el final del verano, el final de salir al jardín a mirar las estrellas un día entre semana, el final de leer juntos en la cama hasta las doce, en resumen, el final de esa relajación que existe durante julio y agosto.  Pero también el final de un periodo.  El peque ha pasado al instituto, y aunque sigue acudiendo al mismo centro educativo, no deja de ser un punto y aparte, una etapa diferente, más diferente aún que el paso de infantil a primaria.   Hoy el despertador sonó a las 6:45 h. para todos.  Ha sido extraño desayunar los tres juntos en la cocina, había una mezcla de emoción, nervios y caras abotargadas aún por el sueño.  Por ser el primer día le he acompañado hasta la parada.  A las 7:35 h. y después de un tímido beso, se subió al autobús, junto a otros chicos que le pasaban la cabeza, y me fui antes de que arrancase.  Pensé que era mejor no quedarme agitando la mano, como hacía cuando era más pequeño.  He vuelto a casa y mientras preparaba la comida y limpiaba un poco, pensaba ¡ah, mi "niño" ya está en el instituto!  Creo que a partir de ahora, voy a pensar seriamente en cambiar lo de "peque", cuando me refiera a él en el blog. 
Un abrazo.

23 junio 2013

Días de relax

¡Hola a todo el mundo! En estos momentos tengo una sensación de alegría y nerviosismo enormes. Después de haber asumido que este verano me quedaba sin vacaciones, las cosas han cambiado y en breve podré ir unos días a la playa. Espero que en el sur el tiempo esté más estable que aquí.  Seguro que sí.


Dado el tiempo horrible que estamos teniendo, el cambio de armarios se ha alargado un poco.  Cada año es la misma tortura: sacar la ropa de verano, ponerla encima de la cama, mirarla con resignación y albergar la esperanza de caber en ella todavía. No tengo previsto comprarme ropa este año, tan solo algunos zapatos.


Asomarme a la ventana no me proporciona más alegría, la lluvia incensante que ha caído estos días me hace pensar que este año no disfrutaremos del jardín tanto como otras veces. Con lo que me gusta salir a cenar fuera, poner velitas, escuchar cantar a los grillos y todas esas cosas.


¿Algo positivo? No hemos accionado todavía el riego automático.  El agua nos está llegando gratis.  He movido el gran tiesto de barro para que pueda beber la lluvia, y parece que las prímulas lo han agradecido.  Después de podarlas un poquito y quitarles las flores secas, están empezando a florecer otra vez.  Sin embargo mi maceta de nomeolvides tiene un aspecto un tanto desastroso. Se me ha desparramado mucho y creo que no está floreciendo.


Me encanta ver esos pequeños capullitos listos para nacer, eso quiere decir que la planta está agusto, aunque como podéis ver un tanto remojada.
 


La temperatura ha descendido esta semana considerablemente.  Hay que ser muy valiente para salir al jardín en manga corta si no quieres coger un resfriado, claro.  Sigo pendiente de mis pollitos, que cada vez están más grandes y completos.  No dejo de pensar en ellos cuando por la noche hace tanto frío y el agua no deja de caer. 


El miércoles acabó el curso escolar.  El peque me confesó que le daba pena acabar porque se lo pasa muy bien y aprende muchas cosas.  Esto me sonó un poco raro, porque yo a su edad solo pensaba en no tener que madrugar más y quedar con mis vecinas para irnos con las bicis en busca de aventuras como "Los Siete Secretos" de Enid Blyton, que eran mis libros favoritos.


Vaciamos el contenido de la mochila, y aparecieron como por arte de magia dibujos olvidados de no se sabe cuándo, trozos de pinturas, la dichosa flauta, hojas de ejercicios dobladas y alguna que otra nota informativa que nunca llegó a su destino, osea yo.  En su favor diré que todas las asignaturas están aprobadas, con buenas notas además, así que ahora, a disfrutar del verano.
En los próximos días intentaremos cambiar un poco el color de la piel, dar paseos cerca del mar, beber mojitos, dormitar a la sombra en la piscina, comprar una colchoneta para la playa y reirnos como el año pasado.  
Así que cuidaros mucho durante estos días, que yo haré lo mismo.  Volveré con montones de fotos, historias que contar y muchas ganas de compartirlo con vosotras.
Un fuerte abrazo.

04 mayo 2013

Semana corta


Para los peques claro.  Dependiendo de los centros escolares, unos han tenido puente y otros no.  El mío en cocreto ha sido del primer grupo, ya sabes, "de puente a puente y tiro porque me lleva la corriente...".  Los demonios me van a llevar a mí con tanta fiesta.  Hace nada tenían las vacaciones de Semana Santa y ahora cinco días más de propina.  Una ya no sabe qué inventar para que no estén todo el día pegados al ordenador o a la televisión, porque lo más fácil es eso, sin embargo me gusta sacar algo de tiempo para hacer algo "tradicional" como puede ser echar una partida a la Oca. 


En general está haciendo mucho frío y lluvia, pero el otro día disfrutamos de unos contados rayos de sol y allí que fuimos, como las lagartijas.  Un café con leche y un refresco en una terracita.  Después un chupa-chups que andaba perdido en el bolso.  Cuando era más pequeño mi hijo siempre me preguntaba mientras casi metía su cabeza en mi bolso: "¿Tienes algo para mí?", y generalmente había un caramelo, unos lápices de colores, un cromo, una agenda en la que hacer garabatos.  Esta vez fui yo la que rebusqué y encontré esta gran sorpresa.

Luego entramos en una tienda de chinos enorme.  Esto merecería un capítulo aparte, porque a mí en particular, me resulta imposible salir de estos sitios con las manos vacías.  Siempre encuentro algo imprescindible que necesito imperiosamente, ejem..., como por ejemplo estas bonitas chichetas en forma de bolitas de colores.  No sé cómo he podido sobrevivir sin ellas todo este tiempo.


Pero no todo ha sido despilfarrar ¿eh?, también ha habido tiempo para coser la cremallera de una mochila que llevaba descosida desde principios de año por lo menos, y que siempre me venía mal arreglar.  Fue una satisfacción enorme, abrir y cerrar la cremallera como si nada hubiese pasado.


Tiempo también para preparar la comida o para hornear un bizcocho esta vez con trocitos de plátano y servirlo para merendar con un batido de chocolate.


Y así poco a poco se han ido deslizando estos días de puente escolar, plantándonos sin darnos cuenta en el sábado.  Creo que esta vez las previsiones del tiempo no van a fallar y tendremos  un fin de semana primaveral, yupiiiii, a ver si es verdad y nos da un poco más el aire, que nos va a salir moho con tanta humedad.
Os deseo un fin de semana maravilloso.
Hasta pronto.

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Me gustó el resultado de este bizcocho, así que en breve prepararé el post de la receta.

10 septiembre 2012

Se acabaron las vacaciones


Bueno, pues ya llegó la vuelta al cole.  Casi tres meses después nos encontramos de sopetón con los cambios en los horarios y en la organización de las comidas.  Este año nos han facilitado las cosas y no hemos tenido que ir a comprar ni cuadernos ni tampoco los cuadernillos de las actividades (los libros de texto son gratuitos), sino que se los han dado directamente a los chavales.  No hemos gastado demasiado, tan solo bolígrafos, un par de lápices, un corrector  y una mochila con ruedas.  Las pinturas como se puede ver son de años anteriores.  Supongo que a lo largo del curso nos tocará "soltar la gallina" a menudo.


Este año la novedad es que yo también vuelvo al "cole" durante tres meses.  Es un curso de formación que tenía muchísimas ganas de hacer y que me viene fenomenal para aprender más sobre mi trabajo.  Voy por las mañanas, desde las 9 hasta las 2.  Regreso a casa a comer, y a eso de las 3 y media recojo al peque, porque durante este mes salen antes.  El resto de la tarde, es un visto y no visto.  Entre recoger la cocina, preparar la merienda, poner una lavadora, o el lavaplatos, o mil historias más, te plantas en la hora de cenar. Así que me siento un poco culpable por no haber podido publicar más a menudo.
 

Hace poco fui a una cadena de supermercados a comprar unas galletas para perros (esa es otra historia) y me fijé en un stand que tenía entre otros potingues, lacas de uñas de los colores más insospechados.  ¿Cuál creéis que elegí?  Bieeeeeeeeennnn.... el azul.


Seguro que estáis ansiosas por saber la extraña razón de elegir semejante color.  Pues bien, no tengo ni la menor idea.  Los ojos se me fueron directamente al azul.  Había más claros, más oscuros, metálicos, mates, y yo qué sé.  Es increíble que haya tantos tonos de azul en un pintauñas.  Normalmente uso tonos discretos, más que todo porque las uñas se me desconchan enseguida y es una manera de protegerlas. Pero debo reconocer que esto fue un capricho tontorrón.  Me las pinté a la mañana y a la tarde me lo quité. Bueno por 0,90 € tampoco sentí dolor de conciencia.


Más productiva fue una bolsa de guarradas que compramos el sábado.  Me pierden totalmente esas cortezas, esas estrellitas de patatas con sus colorantes y grasas, mmmm.....  Quizás hayáis notado que últimamente no hago post sobre comida, pero es que he estado tratando de cuidarme un poco.  Es decir, mantener alejados de mí los hidratos de carbono que tanto nos gustan a todo el mundo.


Aunque como podéis ver el fin de semana lo trampeo un poco. ( ¡Sssshhhh no se lo digáis a nadie!)


Esto es parte de la compra que hacemos en la semana.   A parte de restringir los hidratos de carbono, me obligo a mí misma a comer más fruta y verdura, y por extensión al resto de la familia.
 

El domingo acabó con una cena ligera no, ligerísima.  Un poco de melocotón en almíbar con un kiwi.  Hoy lunes volvemos a lo estrictamente correcto.  Un par de kilos menos y me daré por satisfecha.
Hasta pronto.

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