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07 marzo 2014

El aprendiz de mago


No recuerdo bien en qué momento el peque empezó a sentir fascinación por la magia, pero han pasado varios años ya, eso es seguro.  Tampoco recuerdo qué fue aquello que hizo saltar en él esa chispa de querer aprender casi con devoción los entresijos de ese maravilloso mundo.


Unas Navidades pidió un maletín de magia.  Contenía diferentes artilugios de alegres colores y misteriosas funciones.  Aún me acuerdo cómo pasábamos tardes enteras intentando descifrar las explicaciones del manual para poner en práctica los trucos. Parte de los objetos que véis en la foto, pertenecen a ese primer maletín causante de todo lo que ha venido después.


Al poco tiempo se inclinó por las cartas, animado quizás por varios trucos que le enseñó su padre.  Me maravilla la capacidad de retención que tiene el peque.  A mí me los han explicado cien veces, pero soy incapaz de repetirlos.  También se inventa algunos, combinando un poco de aquí y de allá.


Por iniciativa propia, suele traer libros de magia de la biblioteca, y se los lee una y otra vez.  Coge ideas de uno y de otro.  Hace poco fuimos a una tienda enooooorme de chinos, y mientras nos repartíamos, yo a la sección de artilugios para la casa y él a la de juguetes, vino corriendo con esa caja de madera, y con su cara de "por favor, solo cuesta un euro y la necesito para guardar las dos barajas que tengo.....".  Bueeeeeno, sin duda es un accesorio imprescindible para un mago en ciernes...


Poco a poco han ido incorporándose nuevas adquisiciones, como pequeños kits de magia de un tal Mr. Creepy (en un principio)..
 

 ... o el maletín completo del susodicho.

Ha aprendido trucos de cortar billetes de 20 o 50 € (para que tenga más emoción, claro), hacer desaparecer una moneda poniendo un vaso de cristal encima, clavar espadas metiéndose en una caja de cartón, y algunos otros que suele hacer en reuniones familiares o incluso el día de su cumpleaños, con un ayudante que bajó a casa un día para "ensayar".
Su ídolo absoluto en este momento es el mago Yunque, incluso fuimos a ver un espectáculo suyo hace un tiempo.  Conseguí un par de entradas para verle.  Recuerdo al peque como una estatua pegada al asiento, sin pestañear siquiera, casi como con miedo a moverse y que aquel momento desapareciese.  Salimos de allí absolutamente sin palabras, como flotando en una nube mágica de ilusión.
De momento ya no me pide que vayamos al Leroy Merlin a comprar material para fabricar una caja con doble fondo con unas "tablicas y unos clavos".  Ahí me planté y dije que hasta aquí habíamos llegado.  Que siga practicando con las cartas, que son más manejables y se pueden llevar a cualquier sitio, ojú....

Os deseo un feliz fin de semana.
Un fuerte abrazo.

13 noviembre 2013

El fin de semana


¡Hola tesoros! Aunque han pasado varios días desde el  fin de semana, todavía lo tengo muy presente en mi memoria.  Las previsiones meteorológicas decían que el sábado haría bueno y el domingo llovería.  Así que viendo que el sábado amaneció soleado, sr. marido y yo decidimos salir a andar, después de un desayuno que incluía zumo de mandarina, algo excepcional, porque entre semana no estamos para esas delicatessen.


El peque no quiso venir, así que ante la perspectiva de obligarle y tener que aguantar protestas y morros largos, preferimos que se quedase en casa.  Nuestra salida fue para hacer algo de ejercicio, y creo que él tiene bien cubierta esa faceta entre la gimnasia del colegio y el atletismo, así que no me pareció mal dejarle que disfrutase de sillón, manta y tele.  Prometió hacerse la cama y las tareas escolares (cosa que cumplió).
  

Fuimos en coche hasta un monte cercano a Pamplona; aparcamos a medio camino y subimos andando.  Entre subir y bajar hicimos unos seis kilómetros.  ¡Todo un récord!  Nuestros pulmones recibieron una dosis extra de oxígeno, además, una ligera brisa nos daba en la cara, así que llegamos a casa con unos bonitos mofletes sonrosados.


De vez en cuando me detenía para hacer alguna foto.  Me encanta el musgo sobre la piedra, y esta foto en concreto me resulta curiosa porque lo mismo puedo imaginar que está tomada desde un helicóptero... pero no, es a ras de suelo. El sol brilló durante todo nuestro paseo y los tonos verdes parecían más verdes aún.


Al mediodía y sin provisiones previstas en la cocina, decimos salir a comer fuera.  Nos premiamos con un postre especial, a saber, un rico mojito, con su azúcar moreno, hierbabuena, hielo picado... mmmm, maravilloooooooso. 


El peque tomó un batido de chocolate, así que todos disfrutamos a nuestra manera.  Confieso que soy una apasionada de los mojitos, pero solo suelo tomarlos en vacaciones cuando estamos en la playa, así que esto ha sido como el cierre oficial de la temporada de calor y el inicio del verdadero otoño-invierno.


El domingo fue más tranquilo, ver algo de televisión, leer, asar unos pimientos, planchar y también jugar un poco en la alfombra con el peque (ehhhhh... tengo que pasar sin falta el aspirador).  Tenemos un pequeño tren de plástico que solemos montar de vez en cuando.  Me resulta súper relajante verlo pasar una y otra vez por el mismo sitio, con su suave traqueteo, aunque nada que ver con un antiguo Ibertrén que conservamos y que es todo un lujo poder ver funcionar (a ver si un día os lo puedo enseñar, es precioso).


El tiempo de luz se acorta y hay que encender antes las lámparas. Siempre he relacionado la cálida atmósfera que crean estas luces en una habitación con el calor del hogar.  Así que me siento feliz, en mi propio hogar, cuando después de un día de excursiones, mojitos y juegos, disfrutamos estas últimas horas del fin de semana, en pijama y zapatillas, despidiéndonos de un fin de semana bien aprovechado.
Un fuerte abrazo.
Hasta pronto.

15 julio 2013

Tiempo de jardín


Resulta imposible permanecer dentro de casa en ciertos momentos del día.  A veces el calor nos da un respiro y en cuanto la temperatura baja unos grados y empieza a correr un poco de brisa, olvido mis chancletas en cualquier lugar, relleno un vaso con hielo y sprite, y dejo que mis pies se refresquen en contacto con la hierba del jardín.  Me encanta andar descalza por la hierba, es como flotar.
 

Luego me siento y me dedico a mirar el jardín.  Lo que he hecho, lo que falta por hacer, qué quitaría o qué pondría.  La hortensia está preciosa este año, aunque el tamaño de las flores no tiene nada que ver con las que se ven en el norte.  Aquellas parecen pelotas de fútbol.  Imagino ya cuántas hortensias secas tendré este otoño, ¡¡¡bieeeeenn!!!



Justo detrás de las hortensias, entre las abelias, se encontraba el nido de pollitos que os enseñé aquí.  Esta foto la saqué poco antes de irnos de vacaciones y mirad qué grandes estaban ya.  Así que ya me esperaba yo que al regresar, el nido estuviese completamente vacío.  Me dio un poco de tristeza, pero también alegría al saber que todos volaron sanos y salvos.  Sin duda mamá pájaro hizo bien su trabajo.


En primavera planté unas semillas de flores que según indicaba la bolsa eran de color rosa, violeta y azul.  Las puse entremezcladas con las prímulas en abril , pero mi sorpresa ha sido que son blancas, así que como para fiarte de lo que pone en las bolsitas de semillas.


Queda poco para que el peque se vaya de campamento.  El año pasado fueron nueve días que se me hicieron eternos.  Este año solo había plazas para un campamento de dos semanas, así que aunque al principio protestó un poco, ahora ya se ha hecho a la idea (yo también, que conste).  Me repito a mí misma que le va a venir bien relacionarse con chavales de su edad y hacer actividades al aire libre.  Nos va a venir bien a todos echarnos de menos por un tiempo.  De momento aprovechamos al máximo el poder estar fuera jugando a cualquier juego que conlleve agua.


Hoy ha sido una improvisada guerra de globos que teníamos pendiente.  Solo nos quedaban estos así que ha sido como un aperitivo.  Aplazamos la "gran guerra" para cuando vuelva del campamento.  Esperemos que su padre se anime también.


A partir de la una y media ya tenemos sombra en esta parte, así que comer o merendar aquí es una gozada. 


Para terminar os enseño esta campana de viento hecha con caracolas que compramos estas vacaciones.  Según el Feng Shui su sonido atrae felicidad y buena suerte a la casa.  Dicen también que crea una atmósfera de paz ya que se equilibran las energías naturales. No sé yo..., de momento puedo decir que el sonido me parece mágico.
¿Cómo pasáis vosotras las tardes? ¿Hacéis algo especial con los niños? Cualquier sugerencia es bien recibida.  Tendré que ir recopilando ideas para cuando el peque vuelva a finales de mes, y podamos hacer cosas diferentes.
Un beso.

04 mayo 2013

Semana corta


Para los peques claro.  Dependiendo de los centros escolares, unos han tenido puente y otros no.  El mío en cocreto ha sido del primer grupo, ya sabes, "de puente a puente y tiro porque me lleva la corriente...".  Los demonios me van a llevar a mí con tanta fiesta.  Hace nada tenían las vacaciones de Semana Santa y ahora cinco días más de propina.  Una ya no sabe qué inventar para que no estén todo el día pegados al ordenador o a la televisión, porque lo más fácil es eso, sin embargo me gusta sacar algo de tiempo para hacer algo "tradicional" como puede ser echar una partida a la Oca. 


En general está haciendo mucho frío y lluvia, pero el otro día disfrutamos de unos contados rayos de sol y allí que fuimos, como las lagartijas.  Un café con leche y un refresco en una terracita.  Después un chupa-chups que andaba perdido en el bolso.  Cuando era más pequeño mi hijo siempre me preguntaba mientras casi metía su cabeza en mi bolso: "¿Tienes algo para mí?", y generalmente había un caramelo, unos lápices de colores, un cromo, una agenda en la que hacer garabatos.  Esta vez fui yo la que rebusqué y encontré esta gran sorpresa.

Luego entramos en una tienda de chinos enorme.  Esto merecería un capítulo aparte, porque a mí en particular, me resulta imposible salir de estos sitios con las manos vacías.  Siempre encuentro algo imprescindible que necesito imperiosamente, ejem..., como por ejemplo estas bonitas chichetas en forma de bolitas de colores.  No sé cómo he podido sobrevivir sin ellas todo este tiempo.


Pero no todo ha sido despilfarrar ¿eh?, también ha habido tiempo para coser la cremallera de una mochila que llevaba descosida desde principios de año por lo menos, y que siempre me venía mal arreglar.  Fue una satisfacción enorme, abrir y cerrar la cremallera como si nada hubiese pasado.


Tiempo también para preparar la comida o para hornear un bizcocho esta vez con trocitos de plátano y servirlo para merendar con un batido de chocolate.


Y así poco a poco se han ido deslizando estos días de puente escolar, plantándonos sin darnos cuenta en el sábado.  Creo que esta vez las previsiones del tiempo no van a fallar y tendremos  un fin de semana primaveral, yupiiiii, a ver si es verdad y nos da un poco más el aire, que nos va a salir moho con tanta humedad.
Os deseo un fin de semana maravilloso.
Hasta pronto.

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Me gustó el resultado de este bizcocho, así que en breve prepararé el post de la receta.

14 febrero 2013

Momentos sencillos


Los días fríos que estamos teniendo, invitan a quedarse en casa.  Prepararse un café y pasar un rato jugando al dominó mientras mi marido prepara la cena.  Además de ir colocando las fichas que corresponda, al peque le encanta ir formando caminos imposibles. 



Estas plumas de pavo real han estado dando vueltas por casa desde el pasado viernes, cuando los chavales fueron disfrazados al colegio.  Alguien debió perderlas y os podéis imaginar quién las recogió del suelo.  No había reparado conscientemente en ellas hasta ayer, que las cogí y quedé maravillada del colorido y las formas de los dibujos. ¿No son preciosas? Hermoso pájaro el pavo real, como salido de un cuento fantástico.



Otra actividad que apetece en época de frío es usar el horno.  Ayer vi un limón solitario en la nevera, que había sobrado de la limonada del otro día, y pensé que había que darle un buen destino.  Nada mejor para ello que buscar una receta de bizcocho de limón que tenía guardada.  Repasé los ingredientes y como disponía de todo, me puse manos a la obra.  Sirvió de postre para la cena de ayer y de desayuno para hoy.  En breve haré un post con la receta. Queda muy jugoso y con un aroma exquisito a limón.



Uno de los rituales antes de ir a dormir, es elegir un libro cuando el anterior ya se ha acabado.  Es curioso ver la evolución de los libros de nuestros hijos.  Los primeros con grandes dibujos y letras enormes.  Otros con imágenes troqueladas que se accionan.  Hasta ir llegando poco a poco a novelas juveniles.  Cada niño es un mundo, pero al mío le encanta la serie Pesadillas de R-L-Stine.  Y el último descubrimiento ha sido la serie de Alfred & Agatha, de la escritora española Ana Campoy.  Nos llevamos una alegría cuando buscando en internet vimos que tiene cinco libros publicados.


¿La elección de ahora? Un poco de lectura "terrorífica", escondido en la seguridad que dan mantas y edredones, al calor del hogar.  Mientras, afuera llueve y sopla el viento polar. ¿Se puede pedir más para acabar un sencillo día de invierno?
Hasta pronto. ♥

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Perdón, perdón, perdón... se me olvidaba el día que es hoy, y tenía un bonito vídeo preparado para todos los enamorados, o no.  Es el gran maestro Matt Mulholland. La primera vez que lo vi, casi me muero de la risa. Disfrutadlo.

28 enero 2013

Invitados en casa


¡Hola a todo el mundo! Este sábado mi cuñado y su novia vinieron a pasar el día.  Fuimos a comer comida tailandesa, y estuvimos tan agusto que la sobremesa se alargó hasta las cinco menos cuarto. Ya avanzada la tarde, una parada en un pub inglés para saborear una Leffe tostada.  ¿No es el paraíso? Me parece un lugar estupendo para conversar.


El peque quería una hamburguesa, así que primero paramos en un burguer y mientras él daba cuenta de lo suyo nosotros hacíamos tiempo con otra cervecita.  Luego fuimos a picar algo, y a dar una pequeña vuelta.  Llegamos a casa pasadas las doce y media, bostezando como marmotas.  Ya no aguantamos nada, qué lástima...


Ayer domingo, el día salió desapacible, lloviendo a intervalos y con una temperatura de 4º.  Mi marido se encargó de hacer la comida para los cinco.  A media tarde mi cuñado y su novia se fueron, y el resto del tiempo transcurrió entre tareas escolares, plancha y montaje de Lego.  El peque tiene una afición tremenda.  Disfruta mucho montado las piezas, siguiendo las indicaciones poco a poco hasta que todo va tomando forma.  A veces me pide que lo haga con él, la única pega es que no aguanto en la alfombra ni cinco minutos.


Un pequeño capricho a última hora, antes de dejar la cocina recogida y tumbarme un rato en el sofá.  Al poco tiempo empecé a luchar contra mis párpados, así que a las diez y media di por acabado el día.  Ha sido un fin de semana intenso y agradable.  Siempre es entretenido tener gente en casa.
Hasta pronto.

29 diciembre 2012

Juegos y algún regalo


Estos días están transcurriendo con rapidez. Tengo la gran suerte de haber empezado a trabajar y estoy intentando estirar el tiempo a costa de perder horas de sueño para poder tener la casa atendida y tratar de pasar algún tiempo con el peque.  No me gusta que pase demasiado tiempo viendo la televisión ni con el ordenador y otros aparatos electrónicos.



El otro día oí en un informativo que los niños agradecen más el tiempo de jugamos con ellos que los juguetes en sí.  ¿Será verdad? No sé, conforme pasan los años desconfío más de lo que nos cuentan los medios "oficiales".  Mis padres nunca jugaron conmigo, y no creo que esté traumatizada por ello.  Es lo que había, así que tenías que apañártelas con tu imaginación y los juguetes que tuvieses. Eso no quita para que ahora yo disfrute jugando con mi hijo al Pictionary por ejemplo.  Es un juego que nos gusta a los dos, pero siempre digo que el mérito es de quien dibuja no de quien acierta, ¿no os parece?.


También ha habido tiempo para jugar a "Hotel" otro de los juegos omnipresente en casa, (mira aquí). Esta vez con un tercer participante, así se hizo más interesante.  Parecíamos concejales de urbanismo, maquinando construcciones aquí y allá, eso sí, todo legal eh? sin tantos por ciento ni nada, jajaja.....


Hace un par de días el sol entraba a raudales por las ventanas del salón, y la luz chocaba con las bolas del árbol y el espumillón, y me pareció tan diferente el árbol...  Cuando al atardecer lo encendemos, los colores se van difuminando, pero a la hora de esta foto más o menos las 15 h. me gustó poder apreciarlo así.  En general estamos teniendo días grises y como oscurece tan pronto, esto lo tomé como un regalo para la vista.


¡Ahhh y aquí las tazas que os dije que dejó Olentzero en casa, junto con otras cositas más como unos pendientes y un precioso ambientador en forma de corazón que huele a miel con algo más que no recuerdo! Lo he dejado en mi mesilla y desprende un perfume maravilloso, muy suave, pero que se hace notar.


Ya veis que no me ha faltado tiempo para ir estrenando mis nuevas tazas.  Esta es la segunda (la primera fue la del bingo del día de Navidad).  Ahora estoy leyendo Jane Eyre, que lo tenía pendiente en mi lista hace tiempo.  Nada mejor que escoger esta taza con motivos digamos bucólicos, llenarla con un café espumoso, e ir adentrándome en la fantástica historia de esta mujer.  Solo me quedan unas páginas, pero puedo decir que está siendo una auténtica delicia.  Esperar que llegue la hora de acostarme para reencontrarme con ella y su amado Rochester.  No sé en qué acabará todo, pero es una gozada encontrar libros así, que te mantengan en vilo y con la ilusión de retomarlos noche tras noche (aunque ha habido tardes como ésta en las que no he podido aguantar la espera).


Ayer a eso de las tres de la tarde el cielo se había desprendido de las nubes, y decidí salir a caminar un poco aprovechando que estaba sola.  Sé que si me siento delante del ordenador tengo muchas probabilidades de quedarme un par de horas sentada, así que me tengo que obligar a mí misma a calzarme las Converse y salir a respirar un poco.  Me paré unos segundos a observar el paisaje y darme cuenta de las suaves oscilaciones del terreno y del verde que ya empieza a notarse en algunos campos. 
No hemos hecho nada especial estos días; por mi parte seguir apreciando lo que tengo, dar gracias por tener trabajo, ultimar algún detalle de la cena de Nochevieja, pasar un tiempo en mi rincón virtual (que es este)  y que algún invitado que tendremos en casa próximamente se sienta así, como en casa.
Hasta pronto.

16 diciembre 2012

En este fin de semana


En estos días se celebran muchas comidas y cenas de empresa, así que por esa razón, el viernes me tocó comer sola en casa, pero ¿crees que me importa? Pues no, a mis anchas puedo poner mis cubiertos antiguos, un par de flores e imaginar que me han servido el almuerzo en el mismísimo Ritz. 


De postre una pequeña excepción: unas preciosas gominolas artesanales que la abuela regaló al peque hace poco.  Tuve que coger una pequeña, del fondo, para que no se notase mucho.  El peque es como un inspector de aduanas, es capaz de memorizar formas, colores, posición, cantidad, para luego gritar: "¿quién me ha cogido una gominolaaaaaaa?".  Como para pillar la que tiene forma en espiral...


Hay que "animarle" un poco a ser generoso, porque es bastante devoto de la virgen del puño.  Aunque a veces me regala espontáneamente cosas como este corazón.  Vio en una revista cómo se hacía uno, y enseguida se puso manos a la obra.


El sábado hicimos la compra semanal. En las fechas que se aproximan parece que se acaba el mundo, gente a patadas en todos los sitios, como si nos fuese la vida en ello.  Turrones perfectamente alineados, botellas de brillantes etiquetas, preciosos adornos para decorar la casa, los más golosos dulces, todo con el único objetivo de envolvernos con la "magia" de la Navidad.


El domingo tranquilidad absoluta: poner adornos de Navidad, montar el árbol, ver la tele, planchar, comer un bombón, jugar en la alfombra, preparar la comida de mañana, estudiar un poco (un poco).  Básicamente apalancados en casa, pero eso sí, sin parar de hacer cosas.


Mañana lunes empieza una semana plagada de finales: fin de mi cursillo, fin del mundo, vacaciones de Navidad del peque, compras de última hora (no tenemos remedio), quizás trabajo a la vista (biennnnnn). Mmmm ya os iré contando.
Hasta pronto.

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