¡Qué lejos parecen ya esos días de sol y playa! Aunque aquí seguimos teniendo sol, pero nos falta la playa, y lo que es más importante, nos faltan días de vacaciones sin tener que madrugar ni ir a trabajar, pero es lo que hay, y además no me quejo que conste, viendo las cosas que pasan por ahí. Nuestras pequeñas rutinas se mantienen: salir a comer los sábados, pasear por la ciudad, tomar un gin-tonic a la sombra de una terraza... Ah, y por supuesto, vimos el eclipse, gran acontecimiento del año. Desde la terraza de nuestra habitación, con las gafas reglamentarias, y con un intento bastante fallido de fotografiar algo allí arriba, jajajajaj.... bueno, al menos a mí me sirve para recordar ese día.
Hasta pronto!!!!!
