He disfrutado mucho preparando este post sobre nuestra excursión a Olite. Me encanta ir seleccionando las fotos y revivir esos momentos, incluso fijarse en detalles
que antes habían pasado desapercibidos.
La última vez que vinimos fue en el verano de 2012 (aquí) momento en el que se celebran sus fiestas medievales. El maravilloso Palacio Real siempre consigue hacer bailar mariposas en mi estómago conforme nos vamos acercando a él.
El día fue totalmente luminoso y soleado, los árboles mostraban su floración en todo su esplendor, con ese color rosa extraordinario. Las flores se concentran en racimos esponjosos que transmiten una suavidad y belleza increibles.
Este Palacio fue considerado uno de los más bellos de Europa en su época, y actualmente es una de las construcciones medievales más importantes de España. En un pequeño patio interior, hay una morera que tiene 500 años de antigüedad. ¿Puedes creer que en 1514 ya existía?
Estuvimos comiendo en uno de los numerosos restaurantes que hay en Olite, y después nos dedicamos a pasear y admirar cada rincón del pueblo. Si eres un apasionado de la fotografía, creo que aquí puedes volverte loco, jajajaj...
Esto de arriba es el llamado Palacio Viejo, que fue convertido en Parador Nacional. Es mucho más sobrio que el Palacio Real, y hay muchas mezclas en su diseño, pero eso es debido a las numerosas construcciones que se fueron haciendo posteriormente. Me parece sencillo pero majestuoso a la vez.
El collage de arriba pertenece a la Iglesia Santa María la Real. Es un edificio adosado al Palacio, y se construyó entre los siglos XII y XIII. Aquí los reyes celebraban las fiestas importantes y actos solemnes.
¡Qué mejor forma de terminar que mostraros el escaparate de una pastelería! Era pequeñita pero estaba decorada con muchísimo gusto. Me hubiese encantado llevarme a mi casa una de esas bandejas, pero creo que la ingesta de calorías ya había sido suficiente.
Espero que os haya gustado este paseo por el hermoso pueblo de Olite.
Un abrazo.
