Tercera semana del año, y sigo sin centrarme, aunque estos días he tenido más tiempo para estar en casa, y los he dedicado a intentar poner un poco de orden en cuanto a limpieza y organización. Preparé coliflor gratinada y albóndigas de bacalao con tomate, como algo "innovador". Un día entré en el cuarto del peque, abrí una de las puertas correderas de su armario y ante tal cantidad de juguetes y trastos, me pregunté cómo había dejado pasar la ocasión de donar un montón de cosas en la campaña navideña. Ahora no caben las lamentaciones. Llené dos bolsas con trastos inservibles a la espera de que el peque diese el visto bueno para deshacerme de ellos (afortunadamente solo dejó un par de cosas). Un conejito azul venido desde Brasil hace doce años se salvó, y esa fue la cara de alegría que puso cuando lo metí en la lavadora (el pobre no sabía lo que le esperaba). Dio tantas vueltas que incluso se le descosió alguna costura, producto del centrifugado, jajajajj.... Entre las cosas amables de esta semana, están mis nuevas zapatillas de casa, un paseo con árboles reflejados en el estanque, el calor de la calefacción al llegar a casa, las meriendas del peque, naranjas jugosas para hacer zumos, escuchar mi última obsesión de Café Quijano, el sol colándose por las ventanas, poner 30 € de gasolina y que cunda más, entrar en una perfumería para tomar una muestra de este perfume, (y decepcionarme cuando al cabo de una hora ya no me gustaba...). Se me va el tiempo en chorradas, y solo pienso en todas las cosas que tengo que seguir organizando, ainsss.... No os quiero aburrir, así que os deseo que empecéis una semana estupenda y sobre todo bien organizada, que luego pasa lo que pasa.
Besos ♥♥