Este fin de semana pasado, transcurrió entre Pamplona y la casa de mi suegra. El sábado nos desplazamos a Guipúzcoa, donde la lluvia nos acompañó en nuestra visita, y el domingo aquí más de lo mismo... Botas, paraguas y gabardina, para una jornada tranquila, que acompañamos con una buena comida y un buen gin-tonic en el Gaucho. Es lo que mejor se nos da, qué le vamos a hacer, jajajaj....
No sé si os comenté, creo que no, que he cambiado de trabajo, algo más estable que el que tenía, aunque también más aburrido y sedentario, pero estoy contenta, puedo planificar mi vida a corto plazo, cosa que me resultaba casi imposible hasta ahora. Como todos los años, viajaremos a nuestra querida Almería, tan solo quedan un par de semanas.
El chico ha aprobado todo el curso, y en ese sentido estoy contenta, aunque hay que manejar sus cambios de humor como mejor se puede. Dicen los que entienden que es cosa de la edad (14 años), bueno, esperemos que tengan razón. He leído varios libros y artículos al respecto, y siempre llego a la misma conclusión: amor, paciencia, y... esperar a que escampe. Pero aunque de lo primero voy sobrada, de lo segundo ya me queda cada vez menos, así que tendré que hacer caso a lo tercero, o sea, esperar a que pase el temporal.
Bueno chicas, el siguiente post irá sobre el calor, seguro....
Un abrazo ♥♥♥