09 marzo 2014

10/52


1. Hace un tiempo compré este cuadro en una tienda de segunda mano.  Mi idea siempre es fijarme en los marcos, para luego poner mis propias láminas.  Este era un candidato para ello, pero después de desmontarlo y limpiarlo bien, le he ido cogiendo cariño.  Creo que lo dejaré tal cual.  Me gusta el tono amarillento que le ha dado el paso del tiempo. Tengo en mente hacer una composición en una pared con cuadros de diferentes formas y algún espejo no muy grande.

 

2. Esta semana los niños han tenido unos días de vacaciones, y hemos intentado compaginar las cosas lo mejor que hemos podido.  El peque ha llenado estos días con juegos en su habitación, salidas con los amigos, algo de lectura, y cómo no, el juego del momento llamado Minecraft, que sigo sin verle la gracia por ningún lado, incluso me parece algo obsoleto, pero en fin, la juventud manda y si todos andan como locos con él, algo tendrá que escapa a mi conocimiento.


3. La hortensia empieza a dar señales de vida, cuando tan solo parecía un amasijo de ramas secas, de pronto surge el milagro un año más.  Esos pequeños brotes nos recuerdan que queda menos para la primavera.  En este fin de semana, hemos llegado a los 19º y eso llena de energía a cualquiera...


4. Una hoja de roble recogida en nuestra pequeña excursión del sábado.  Un entorno mágico entre hojas secas, puentes de madera, un laberinto, pájaros... y sobre todo, aire puro y sano llenando nuestros pulmones.  Estoy preparando un post sobre ello, que ya tengo ganas de mostraros.


5. Me encantan algunos objetos oxidados.  Ya sean carteles antiguos de chapa, muebles de jardín o regaderas.  Así que cuando el día de nuestra excursión vi unos columpios de los años 70, me acerqué y les hice unas fotos.  ¿No os parece que tienen cierto aire nostálgico? Ojalá no vayan desapareciendo.  Los pocos que veo de este tipo suelen estar en rincones de pequeños pueblos no muy transitados.


Gracias por estar ahí, por compartir conmigo este Proyecto 52, y por vuestros comentarios que siempre me llenan de alegría.  Un abrazo.

07 marzo 2014

El aprendiz de mago


No recuerdo bien en qué momento el peque empezó a sentir fascinación por la magia, pero han pasado varios años ya, eso es seguro.  Tampoco recuerdo qué fue aquello que hizo saltar en él esa chispa de querer aprender casi con devoción los entresijos de ese maravilloso mundo.


Unas Navidades pidió un maletín de magia.  Contenía diferentes artilugios de alegres colores y misteriosas funciones.  Aún me acuerdo cómo pasábamos tardes enteras intentando descifrar las explicaciones del manual para poner en práctica los trucos. Parte de los objetos que véis en la foto, pertenecen a ese primer maletín causante de todo lo que ha venido después.


Al poco tiempo se inclinó por las cartas, animado quizás por varios trucos que le enseñó su padre.  Me maravilla la capacidad de retención que tiene el peque.  A mí me los han explicado cien veces, pero soy incapaz de repetirlos.  También se inventa algunos, combinando un poco de aquí y de allá.


Por iniciativa propia, suele traer libros de magia de la biblioteca, y se los lee una y otra vez.  Coge ideas de uno y de otro.  Hace poco fuimos a una tienda enooooorme de chinos, y mientras nos repartíamos, yo a la sección de artilugios para la casa y él a la de juguetes, vino corriendo con esa caja de madera, y con su cara de "por favor, solo cuesta un euro y la necesito para guardar las dos barajas que tengo.....".  Bueeeeeno, sin duda es un accesorio imprescindible para un mago en ciernes...


Poco a poco han ido incorporándose nuevas adquisiciones, como pequeños kits de magia de un tal Mr. Creepy (en un principio)..
 

 ... o el maletín completo del susodicho.

Ha aprendido trucos de cortar billetes de 20 o 50 € (para que tenga más emoción, claro), hacer desaparecer una moneda poniendo un vaso de cristal encima, clavar espadas metiéndose en una caja de cartón, y algunos otros que suele hacer en reuniones familiares o incluso el día de su cumpleaños, con un ayudante que bajó a casa un día para "ensayar".
Su ídolo absoluto en este momento es el mago Yunque, incluso fuimos a ver un espectáculo suyo hace un tiempo.  Conseguí un par de entradas para verle.  Recuerdo al peque como una estatua pegada al asiento, sin pestañear siquiera, casi como con miedo a moverse y que aquel momento desapareciese.  Salimos de allí absolutamente sin palabras, como flotando en una nube mágica de ilusión.
De momento ya no me pide que vayamos al Leroy Merlin a comprar material para fabricar una caja con doble fondo con unas "tablicas y unos clavos".  Ahí me planté y dije que hasta aquí habíamos llegado.  Que siga practicando con las cartas, que son más manejables y se pueden llevar a cualquier sitio, ojú....

Os deseo un feliz fin de semana.
Un fuerte abrazo.

04 marzo 2014

Dentro / fuera

 

Dentro: cientos de estrellitas para hacer una manualidad llena de color.  También hicimos dibujos y usamos brillantina.  Una manera sencilla de pasar un rato entretenido en una tarde lluviosa.

 

Fuera: cientos de gotas de lluvia que nos están acompañando durante todo este invierno.  ¿Sabes lo que significan todas esas gotitas? Pues que cuando se sequen, quedarán incrustadas en el cristal, y sé exactamente quien sudará un poco para limpiarlas...



Dentro: mi pequeña palmera parece muy feliz en su nueva ubicación, bajo el ventanal del salón.  Cuando las nubes deciden irse, la luz cae sobre ella y se hace notar, tan verde y frondosa. En un futuro sueño con tener una kentia. Eso si que es una planta majestuosa.


Fuera: de camino a la panadería, me fijé en las nuevas flores que acaban de plantar en algunos parterres. Entre ellas estos preciosos pensamientos, de un color morado suave.  Ha sido uno de los pocos momentos en los que hemos disfrutado de los rayos del sol.  Espero que aguanten, aunque lo más seguro es que acaben "ahogadas".

 

Dentro: no soy una fan de las nuevas tecnologías (de hecho, si vieséis mi móvil os daría pena), sin embargo, hace tiempo que tenía muchas ganas de comprar una tablet.  Me parece un invento maravilloso, poder leer la prensa, oír la radio, ver vídeos, visitar los blogs, y todo en cualquier lugar de la casa.  El peque también está encantado: cualquier excusa es buena para "quitármela", jajaja....


Fuera: ¡qué mejor excusa que Carnavales, para usar petardos! No soy muy partidaria de estos chismes, pero estos los consiguió el peque con el dinero de su paga, después de darnos la pelmada durante medio año. Ya quedan pocos para terminar.

Os deseo una estupenda semana. Un abrazo ♥

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...