En esta semana han predominado los cielos grises, las botas, las tazas de té, la lluvia y sobre todo el viento. Hemos comprado algunos dulces y licores para Navidad, unas botas de lluvia para el peque, he plantado unas semillas de perejil y he dado un bonito paseo esta misma mañana, con una temperatura estupenda y un cielo azul. El sábado fue el encendido oficial de las luces navideñas en Pamplona, los comercios nos tientan con sus "Black Friday's" y los niños se sumergen en los catálogos de juguetes que invaden nuestros buzones. Intento observar todo desde la lejanía, como si fuese "El Principito" en su asteroide, con las piernas colgando y mordiéndome las uñas ante el espectáculo. Todo se resume en consumir. Dicen nuestros políticos que hay que activar la economía: si consumimos más, producimos más y de ese modo más gente trabaja y más gente gasta... y vuelta a empezar. Esto me produce un vacío en el alma, siento que no vamos por buen camino, pero mi espíritu es optimista por naturaleza, así que doy gracias por todo lo que tengo, y sigo disfrutando de la belleza de todo lo que me rodea, algo que me llena de felicidad... eso y descubrir artistas como Dustin O´Halloran. Fue gracias a la BSO de Marie Antonniette (de Sophia Coppola, una de mis películas favoritas). Sus composiciones son maravillosas, pero esta en concreto tiene la facultad de transportarme. Me pongo los cascos, cierro los ojos y me transporto a otro lugar, quizás al asteroide desde el que El Principito veía el mundo. Por cierto, no me importaría encontrarme allí con el tal Dustin, con piano o sin piano, jajajaj...
Feliz semana ♥♥♥