¿Cómo pasó vuestro fin de semana? A veces se dan coincidencias en determinadas cosas sin que lleguemos a entender el por qué. En mi caso fue el color. Por ejemplo, lo que iba a ser una pequeña tarjeta de felicitación para acompañar a los narcisos, se convirtió en toda una obra llena de alegría y color. (en euskera ZORIONAK ¡AMONA! que quiere decir FELICIDADES ¡ABUELA!)
El sábado celebramos el cumpleaños de mi suegra, y como hacemos otras veces los niños comieron primero para pasar después a jugar en un parque de juegos que hay en el mismo restaurante. Pueden estar horas y horas sin aburrirse, eso sí, acaban sudados como pollos.
El domingo nos encontramos con la celebración de los Caldereros ( los de Rentería en este caso). Por lo visto a principios del siglo XIX pasaban por San Sebastián diferentes grupos de tranhumantes artesanos (parece ser que algunos eran zíngaros), que arreglaban cacharros de metal, y por lo visto coincidía con la fiesta de la Candelaria, fecha previa a la celebración de los carnavales. Las comparsas se disfrazan y hacen sonar sus cazuelas y tapas al ritmo de la música.
Recuerdo un año que pasé varias tardes cosiendo moneditas doradas en una chaqueta negra para el peque, para después cogerse un virus inesperado y no poder estrenarla.
¡Mira el borrico qué majo... parecía un peluche!. Todos los niños se acercaban hasta él para verlo. La verdad es que daban ganas de estrujarlo un poco, qué bonico.
En el próximo post quizás cambie el color por el blanco, porque he visto que han anunciado nevadas para el jueves. Habrá que verlo.
Hasta pronto.

