Recordé un post de Gillian del blog "Tales from a happy house" que me pareció genial. Esta muchacha tiene un blog precioso que sigo desde que empezó. Todo lo que hace desprende un toque limpio, elegante y con buen gusto. Cuida todos los detalles al mínimo, sus fotos son cálidas y hogareñas y tiene una forma de escribir encantadora.
Así que siguiendo su ejemplo, despegué los muñecos del interior de las tapas y fui en busca de la pintura nuevamente. Pinté el interior de azul y dejé secar. Luego pegué los muñecos esta vez por fuera de la tapa. Para que no quedasen tan sosos, les hice una especie de collar con un botoncito cosido.
La parte más divertida fue ir a la tienda de chucherías. Nuestro botín fue de lo más colorido y alegre. Compramos euros dorados de chocolate, mariquitas de diferentes colores, monedas de personajes Disney y caramelos blanditos de varios sabores. Como el peque no quería su propio tarro, le dije que podía comprar algunas chuches para él. Eligió varias, entre ellas una especie de desodorante roll-on con líquido para comer dentro.... (según la etiqueta era "cerebro líquido".. arggg.. ¿por qué a los niños les gustan tanto esas guarrerías?. Entre los dos llenamos los tarritos, colocamos el lazo con el botón y pusimos la tapa.
¿Os gustan cómo han quedado? Espero haber acertado con estos detalles. Siempre recordaré las monedas de chocolate que compraba mi madre en ocasiones especiales y que junto con los cigarrillos de chocolate (imagínate) para mí eran el "no va más" en los años 70, jajajaja...
Hasta pronto ♥
