19 septiembre 2018

Sigue el calor





No sabéis las ganas que tengo de que pase el verano... Este año se me está haciendo largo de verdad. Sueño con dormir calentita bajo el edredón, de agradecer un café recién hecho, de llegar a casa con la nariz y los mofletes rojos por el frío, de abrir las ventanas y que entre aire fresco,... no veo el momento. Mientras tanto sigo disfrutando de los pequeños placeres que nos da una comida especial o un paseo bajo los árboles, o los cuadernos nuevos del instituto del chico, o ese perejil que planté hace unos quince días y está creciendo fenomenal. 
Un beso chicas ♥♥♥

02 septiembre 2018

Mañana de domingo


Hola chicas!!! Estas semanas he estado algo liada, sin tiempo casi de hacer una triste foto. Sigo en mi fase minimalista, intentado deshacerme de cosas que no me aportan nada o no me hacen feliz. Así que aproveché una campaña de recogida de libros del Rastrillo Nuevo Futuro, para donar una parte de ellos. No incluí un librito que traje de casa de mis tíos titulado "Compendio de Historia Bíblica" del año 1863, que de momento me lo quedo para echarle un vistazo. También he hecho selección de juguetes para donar. Los apilé en un rincón del cuarto del chaval por si quería conservar alguno, y me sorprendió que solo "salvase" dos cuentos, dos muñecos y el "Salta Pirata" con el que tantos buenos momentos pasamos juntos años atrás.


Ayer sábado me levanté en modo "creativo".  No teníamos ningún compromiso, así que después de desayunar, salí al jardín, y la luz, el sol y la temperatura fresca, me llenaron de energía. Se me ocurrió hacer un bizcocho de chocolate con dos plátanos pochos que había en el frutero.  Mientras se horneaba, limpié las malas hierbas, podé alguna rama, recogí hojas secas, regué un poco el perejil que planté hace dos semanas, hice un ramito de flores e incluso me dio tiempo a poner una lavadora. A los cuarenta minutos, saqué el bizcocho y lo dejé enfriar. Hice las camas, quité el polvo y pasé el aspirador.  Tendí la lavadora, desmoldé el bizcocho y estuve tentada de comerme un buen trozo, pero fui buena chica y no sucumbí a la tentación, jajajaaa... Continué limpiando los baños, cambiando las toallas y dando un buen fregado al suelo.  Después me senté un momento con una cervecita en la mano y busqué una receta de entrantes fáciles que había visto días atrás.  Preparé una ensalada de col y zanahorias, un puré de patatas y cuando ya estaba todo en la mesa, freí unas chuletas de cerdo en un poco de aceite con ajitos laminados.  De postre saqué el bizcocho y fue todo un éxito.


Hoy domingo toca relax; he salido a dar un pequeño paseo y he aprovechado para comprar algunas cosas.  Me he sentido ridículamente feliz viendo mi botín sin plástico alguno. El pan siempre lo compro en una de las panaderías del pueblo; me lo meten en la bolsa de tela y listo. Una vez en casa, lo congelo en trozos abiertos según nuestras necesidades. Luego he ido a la tienda del chino, y he comprado frutos secos a granel llevando mis bolsitas (yo compré estas en Amazon, pero hay muchas más), y unos plátanos para el arroz a la cubana que voy a preparar para comer. Misión cumplida.  Es lo que me ha hecho feliz hoy.
Os deseo una feliz semana de vuelta a la normalidad.
Besos ♥♥♥

20 agosto 2018

Rutina veraniega


Me asomo un momento para mostraros algunas pinceladas de lo que han sido las últimas semanas por aquí.  Ya hace tiempo que hemos vuelto a la normalidad laboral, y los días empiezan a parecerse unos a otros, así que cuando llega el fin de semana, intentamos salir un poco de la rutina.  Tuvimos una celebración familiar en Hondarribia, un precioso pueblo guipuzcoano cerca de la frontera francesa. De hecho, en la última foto, se puede ver la poca distancia que existe hasta Hendaya.  Se nos hizo un poco tarde para coger un barco que hace el trayecto entre las dos localidades, pero sin duda, es una excursión que se nos queda pendiente para la próxima visita.
Lo más reciente fue ayer: una visita al Parque de la Taconera (ya sabéis que es uno de mis sitios favoritos de Pamplona). Comimos en un restaurante cercano, y después nos acercamos paseando hasta lo que fue el antiguo Café Vienés para tomarnos un gin-tonic en un entorno rodeado de árboles majestuosos, lleno de alegres pájaros y con una temperatura súper agradable. Semanas atrás y en la cercana Iglesia de San Lorenzo, vimos un maravilloso coche de novios, (incluso me atrevería a decir que era un Hispano-Suiza).  Espero ofrecer un poco más de variedad fotográfica para la próxima entrada, pero bueno, he entrado en una especie de desidia fotográfica que espero no dure demasiado.
Un abrazo y hasta pronto,

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...