17 abril 2013

Le Parfait


Buscando entre los armarios de la cocina, encontré hace poco un tarro de cristal precioso con un sistema de cierre como el de las antiguas gaseosas y con una inscripción arriba que decía: "Le Parfait".  Lo lavé a conciencia y según lo iba secando, me vino a la mente que esta marca ya la había visto antes en algún blog.


Busqué información y me enteré de muchas cosas sobre esta marca francesa.  Son muy apreciados para envasar conservas y almacenar alimentos frescos. No son baratos la verdad, pero tienen un sistema de cierre característico con una goma naranja de látex y cierre de hebilla, que los hacen completamente herméticos. Así que mira por dónde descubrí una pequeña joya escondida en el fondo de un armario y que no recuerdo cómo llegó hasta aquí. De momento lo he llenado de guindillas, de esas ricas para acompañar unas legumbres o cualquier plato consistente.


Ya metidas en la cocina, un quebradero de cabeza continuo son las meriendas y los postres del peque (y de los no tan peques). No salimos del plátano y del yogur, así que no me extraña que siempre a veces proteste por la poca variedad. Yo misma debería comer más fruta, así que ayer me traje para casa esta media piña que vi de oferta en el súper.
  

En mi caso prefiero comer la fruta entre horas, porque como postre siento que me infla. Este cuenco de arriba me lo zampé a media mañana, y aunque la piña no es una de mis frutas favoritas, tengo que reconocer que estaba riquísima.


Otra variedad para el peque a la hora de la merienda.  Se me ocurrió añadirle unas virutas de chocolate.  No dejó ni una.



Y aquí os enseño cómo va mi labor de punto de cruz;  avanza más rápidamente de lo que creía.  Me encanta ir cambiando de color.  Pasar de un tono apagado como el beige a otro como el azul, es todo un subidón (supongo que las que hagáis este tipo de labores me entenderéis jajajaja...).
Estos días no trabajo, así que voy a dedicarme más a la limpieza de la casa y a arreglar un poco el jardín.  La semana que viene me podan los pinos, así que no tocaré el césped hasta que no acaben, pero hay tantas cosas que hacer que estoy segura de que no me voy a aburrir.
Hasta pronto.

x x x x x x x x x x x x x x x x x x x x x x x x

Doy una gran bienvenida a los nuevos seguidores.  Me hace muchísima ilusión cuando veo un nuevo icono.  Supongo que quiere decir que os sentís a gusto en este pequeño rincón ciberespacial.  Eso me anima a seguir y mejorar.  Un fuerte abrazo.

11 abril 2013

Fantasear

¡Hola a todo el mundo! Estos días estoy mirando al cielo más a menudo, busco luz y sol, pero solo encuentro gris y nubes.  Por no hablar del frío que nos está sacudiendo otra vez.  Pero mirando las previsiones para los próximos días, veo que el fin de semana llegaremos a 21º y el cielo estará azul.

 
Tengo tareas pendientes en el jardín, una de ellas es contratar una empresa de jardinería para que pode los pinos, porque han alcanzado una altura considerable y ya no hay quien meta mano ahí.  Todavía recuerdo cuándo recién plantados me llegaban al hombro hace ya nueve años. (¿tanto....?)
 

En mi cabeza bailan tantas ideas para este jardín, pero él lleva un ritmo y yo otro.  El verano pasado planté estas hiedras en un lado, con la idea de que tapasen el murete.  En mi imaginación veo un lateral cubierto de hiedra, y en medio un angelito de piedra, que vaya tomando un tono antiguo. Ya sé que si no tienes cuidado la hiedra lo acaba invadiendo todo, pero ahora solo pido ¡creced, creced......!, ya os esperaré podadora en mano.

Lo encontré aquí.
Veo una mesa de hierro redonda, no muy grande, blanca en sus inicios, pero con marcas de óxido en la actualidad, con un par de sillas a juego, donde poder abrir un libro en verano, mientras saboreo una infusión y oigo el trinar de los pájaros. ¡Ah, y hablando de pájaros, también veo una casita de madera colgada en uno de los pinos! Verlos entrar y salir mientras me quedo muy quieta, esperando, sin moverme para no asustarles.  También alguna valla de madera para dar un toque de cabaña del bosque... Bueno, voy a parar ya que si no...
 

Si no, pasa lo que pasa, que me pongo a buscar angelitos en internete y cuando miro el reloj es la una menos cuarto y la comida sin preparar.  ¿Qué hacer? Cuando llego a este punto, lo más socorrido es preparar mi "super-ensaladilla".  A saber (para dos personas): cuezo dos patatas medianas y un huevo.  Cuando estén listos, los parto en trozos pequeños, y añado un poco de cebolla picadita, una lata de atún, jamón de york y luego echo un vistazo al frigorífico.  Hoy he visto dos pimientos del piquillo tristes y solitarios, así que también los he añadido.  Luego un chorrito de aceite virgen de oliva y un poco de salsa rosa para mi señor marido que le encanta (esta es de bote, no os penséis).


Hablando de comida, antes de las vacaciones escolares el peque tuvo que imaginar un pintxo para la clase de... (arggggg... no lo recuerdo), y el martes tuvo que llevarlo ya preparado.  Os prometo que yo no intervení para nada, fue todo invención suya.  Aquí se ve la influencia de lo que ve en casa.  A veces preparamos ensalada de tomate con queso de cabra y nueces, y esta  fue su versión.  Pero claro, el lunes a las seis y media de la tarde me pide que vaya a comprar queso de cabra, y le digo que ni loca, que se apañe con lo que hay.  (yo creo que tiene madera de chef, bueno, igual es amor de madre, jajajaja...)


Más cosas.  ¿Recordáis el juego de cafetera que os mostré?  Bueno, pues ya está limpio y reluciente, aunque me ha costado lo suyo.  Había partes literalmente negras.  El material es alpaca, la llamada plata alemana, que es una aleación de cobre, níquel y zinc. En internet hay cientos de maneras para limpiarla, pero yo solo me fío de lo que experimento, y no tengo ganas de perder tiempo con mezclas extrañas de bicarbonato, limón, sal, pasta de dientes, y mil cosas más.  Yo descubrí hace un tiempo la lana de acero.  A mí me funciona bien, pero siempre con sumo cuidado.  La paso suavemente con movimientos circulares, y si por casualidad veo que alguna parte se raya, lógicamente dejo de frotar.  Prefiero pasar la lana cincuenta veces suavemente que cinco con fuerza.  Cada uno que limpie como quiera, a mí me fue bien, pero dependerá de las piezas, tampoco soy una gran experta.  Como toque final, froto con un paño limpio de algodón, para eliminar cualquier resto y sacar brillo.


He tenido que organizar mi "rincón favorito", que poco a poco se va llenado de cosas que me hacen feliz. Sería bonito saber la historia de estos objetos ¿no?.  A quién pertenecieron, dónde estuvieron colocados, si alguien admiró su belleza o si durmieron guardados en un desván a la espera de una vida mejor.  Sin duda, aquí, van a tener una admiradora para siempre.  Este tipo de piezas no tiene un gran valor económico, pero me ayudan sin duda a crear mi pequeño mundo de fantasía con el que disfruto tanto mirándolo como compartiéndolo con vosotros.
Un fuerte abrazo.

05 abril 2013

Semana de Pascua


Ya sabéis por mi último post, que la semana pasada, padre e hijo se fueron unos días fuera, mientras yo me quedé trabajando.  Aquí podéis ver unos detalles que me trajeron del Real Sitio de Aranjuez,  un lugar maravilloso al que solemos acercarnos cada vez que vamos a Madrid y tenemos tiempo para ello.  Son un pequeño cuaderno y una tira de postales con fotografías preciosas.


Otro recuerdo más práctico del viaje son estas nueces compradas en un pueblo de Soria llamado Ágreda por el que pasamos de camino a Madrid.  En el viaje de vuelta siempre paramos para tomar un café y comprar algún producto autóctono, como nueces o patatas.  A la vista quizás no sean tan bonitas como las que venden en las tiendas, pero su sabor es exquisito.


Esta semana los niños tienen vacaciones escolares, así que he aprovechado para hacer más cosas con el peque, como preparar un bizcocho, ver los vídeos que grabaron en Madrid, comprar unas deportivas, ir haciendo planes de campamento para el verano, leer juntos antes de ir a dormir, una merienda extra, en fin, ese tipo de cosas.


El tiempo ha vuelto a sus andadas.  Después de algún día soleado y primaveral, el agua y el frío han vuelto. Hoy viernes a eso de las cinco de la tarde ha empezado a nevar un poco, y los abrigos creo que se van a quedar algún tiempo más con nosotros.  ¡Qué mejor que quedarse en casa, con un café y un trozo de bizcocho! Hay tantas cosas que se pueden hacer.


Ayer salí un momento al jardín a echar un vistazo a mis plantas, y me llevé una gran alegría al ver que los nomeolvides que planté en agosto han empezado a florecer.  De momento solo hay dos florecitas, pero confío en que esta planta llene de azul mis tardes de primavera.



¡¡¡Por último, mi gran alegría de hoy!!!  Por fin llegó mi paquete, ayyyyyy.... un juego de cafetera, azucarero y lechera, que conseguí en eBay antes de Semana Santa.  Con tantos días de fiesta entre medias, no veía el momento de recibirlo.  Cierto que está algo sucio, pero es precioso, me encaaaaanta.  He empezado a limpiarlo un poco con lana de acero, y la diferencia es notable.  En cuanto esté listo os mostraré el resultado.  Ya tengo otra tarea más para estos días. 
Os deseo un feliz fin de semana.
Hasta pronto.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...