Ayer salí al supermercado a comprar unas cosas y me encontré con estos fresones de Huelva a 0,90 €. ¿Hay alguien que se pueda resistir? La cosa más dulce que puedas imaginar, no necesitaban azúcar, se deshacían en la boca, una auténtica delicia. Cuando el peque llegó, me ayudó a preparar un batido para él. Dejamos unos pocos para su padre, por cortesía más que todo, porque nos los hubiésemos zampado todos.
Para la cena, utilicé unos pimientos del piquillo que sobraron del fin de semana para hacer un pintxo y abrir boca. Sobre unas tostaditas de pan con pasas, puse una rodajita de queso de cabra y el pimiento encima.
El martes el peque empezó su temporada de patinaje. Tuvimos que comprar patines nuevos (no quiero ni pensar el número que calza ya), además de toda la parafernalia de rodilleras, coderas, muñequeras y por supuesto una bolsa de patines para guardarlos, resumiendo, una pasta gansa. Vamos, que el pobre parece que se va de campamento tres días. Le he prohibido que le crezca la cabeza de aquí a junio. El tío va y me dice que el casco es un poco infantil, andaaaaaa.... si quieres te lo pinto de negro. He dicho.
Toda una sinfonía al rojo, sin duda, y sin premeditación que conste. Acabo con una de las compritas que he hecho esta misma mañana en una tienda de segunda mano. Siempre, siempre, desde que tengo uso de razón he querido tener un globo de estos. En la tienda ni me he molestado en preguntar si funcionaba dando por hecho que no (para los arreglos está mi Sr. Marido), pero en cuanto he llegado a casa lo he enchufado y..... voilà!!!! ¡No es maravilloso! No sé dónde lo voy a poner, ni sé cómo demonios se sujeta, pero es mi sueño de niña. Aún recuerdo a mi profesora de sexto de EGB enseñando geografía en su superglobo, pues hala, te chinchas... Supongo que habrá países nuevos, y que muchos otros habrán cambiado, pero en fin.... A ver si en otro post os enseño el resto de "hallazgos" .
Hasta pronto.