Acabo de leer el pronóstico del tiempo para hoy y he visto que tendremos unas probabilidades de 98% de lluvia y 93% de nubes, eso sin contar que esta mañana al subir las persianas he visto una fina capa de nieve y 3º de temperatura en la calle. Los montes de alrededor están nevados y de repente, los días cálidos y soleados de la semana anterior se diluyen como un espejismo en nuestra memoria. Mi pequeña hortensia que empezó a brotar de nuevo se encontraba rodeada de nieve en su maceta y con trocitos de hielo por encima. Pero eso es algo a lo que estamos acostumbrados por aquí.
Esta semana estoy trabajando por la tarde, y eso significa mayor trajín en la casa por la mañana: dejar la comida preparada (y alguna cena también), la casa recogida, y claro, las cosas se hacen a mayor velocidad, porque el tiempo pasa volando. Hubo algún daño colateral, como la caída de mi jarra favorita. Me tragué la rabia y dejé mi mente en blanco, cogí una escoba y me limité a recoger los pedazos sin pensar en nada. Pasará a ser un recuerdo, como cuando la fotografíé hace casi dos años, en uno de mis primeros post.
He tirado todos los trozos pequeños, pero he querido conservar la parte de abajo. De momento la tengo en el jardín, para que vaya cogiendo un aspecto como antiguo. Quizás le ponga alguna plantita más adelante.
Pero bueno, no todo han sido disgustos. Aunque no me gusten mucho las celebraciones, el lunes cumplí años. El domingo hicimos una comida especial en casa, y de postre preparé un postre que nos gusta mucho (podéis ver la receta aquí).
Por la tarde fuimos a ver la película "Ocho apellidos vascos" que está siendo todo un éxito de taquilla. Puedo deciros que hace tiempo que no me reía tanto. Me recordó mucho a "Bienvenidos al Norte", una peli francesa de hace unos años, basada igualmente en las diferencias norte-sur, con mucha gracia y un corte totalmente "naif", sin más pretensiones que pasar un buen rato.
Hasta pronto.