Casi dos semanas sin aparecer por aquí... y lo mejor es que no tengo excusa. Nuestra pequeña escapada a Madrid fue igual que otros años, nada reseñable, los mismos sitios, las mismas sensaciones, los mismos turistas caminando como zombies por las calles más populares, y yo sin muchas ganas de hacer fotos. Aún así os muestro algunas tomadas en la Plaza Mayor y alrededores. El viernes lo dedicamos a hacer un par de visitas: una a la Estación fantasma de Chamberí, inaugurada en 1919 al estilo parisino y clausurada décadas después y convertida en museo. La otra pretendía ser una visita al Museo Sorolla, pero la cola interminable de gente, nos hizo desistir. Está claro que para estas cosas es preferible días menos concurridos. El chico entró en La Mallorquina para comprar algo, pero había tal mogollón que no tuvimos paciencia para esperar.
El sábado y el domingo visitamos el Parque Warner, y más de lo mismo, gente a patadas. El chaval disfrutó a su aire en las atracciones más fuertes en las que había menos cola. En las más populares, había hasta cincuenta minutos de espera... Yo me animé y me monté con él en varias atracciones, aunque lo mío es estar con los pies en tierra firme, jajaaj....
El lunes visitamos a mi tía que el mes que viene cumplirá 95 años y después de comer volvimos a casa. Una vez aquí, ya sabéis, lavadoras, limpieza, jardín, etc... y todo ello con una tendinitis en el brazo izquierdo que me está fastidiando bastante. La semana que viene voy al traumatólogo, a ver qué me dice.
Un abrazo amigas, gracias por pasaros a visitarme ♥♥