Tengo tareas pendientes en el jardín, una de ellas es contratar una empresa de jardinería para que pode los pinos, porque han alcanzado una altura considerable y ya no hay quien meta mano ahí. Todavía recuerdo cuándo recién plantados me llegaban al hombro hace ya nueve años. (¿tanto....?)
En mi cabeza bailan tantas ideas para este jardín, pero él lleva un ritmo y yo otro. El verano pasado planté estas hiedras en un lado, con la idea de que tapasen el murete. En mi imaginación veo un lateral cubierto de hiedra, y en medio un angelito de piedra, que vaya tomando un tono antiguo. Ya sé que si no tienes cuidado la hiedra lo acaba invadiendo todo, pero ahora solo pido ¡creced, creced......!, ya os esperaré podadora en mano.
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| Lo encontré aquí. |
Veo una mesa de hierro redonda, no muy grande, blanca en sus inicios,
pero con marcas de óxido en la actualidad, con un par de sillas a juego,
donde poder abrir un libro en verano, mientras saboreo una infusión y
oigo el trinar de los pájaros. ¡Ah, y hablando de pájaros, también veo una casita de madera colgada en uno de los pinos! Verlos entrar y salir mientras me quedo muy quieta,
esperando, sin moverme para no asustarles. También alguna valla
de madera para dar un toque de cabaña del bosque... Bueno, voy a parar
ya que si no...
Si no, pasa lo que pasa, que me pongo a buscar angelitos en internete y cuando miro el reloj es la una menos cuarto y la comida sin preparar. ¿Qué hacer? Cuando llego a este punto, lo más socorrido es preparar mi "super-ensaladilla". A saber (para dos personas): cuezo dos patatas medianas y un huevo. Cuando estén listos, los parto en trozos pequeños, y añado un poco de cebolla picadita, una lata de atún, jamón de york y luego echo un vistazo al frigorífico. Hoy he visto dos pimientos del piquillo tristes y solitarios, así que también los he añadido. Luego un chorrito de aceite virgen de oliva y un poco de salsa rosa para mi señor marido que le encanta (esta es de bote, no os penséis).
Hablando de comida, antes de las vacaciones escolares el peque tuvo que imaginar un pintxo para la clase de... (arggggg... no lo recuerdo), y el martes tuvo que llevarlo ya preparado. Os prometo que yo no intervení para nada, fue todo invención suya. Aquí se ve la influencia de lo que ve en casa. A veces preparamos ensalada de tomate con queso de cabra y nueces, y esta fue su versión. Pero claro, el lunes a las seis y media de la tarde me pide que vaya a comprar queso de cabra, y le digo que ni loca, que se apañe con lo que hay. (yo creo que tiene madera de chef, bueno, igual es amor de madre, jajajaja...)
Más cosas. ¿Recordáis el juego de cafetera que os mostré? Bueno, pues ya está limpio y reluciente, aunque me ha costado lo suyo. Había partes literalmente negras. El material es alpaca, la llamada plata alemana, que es una aleación de cobre, níquel y zinc. En internet hay cientos de maneras para limpiarla, pero yo solo me fío de lo que experimento, y no tengo ganas de perder tiempo con mezclas extrañas de bicarbonato, limón, sal, pasta de dientes, y mil cosas más. Yo descubrí hace un tiempo la lana de acero. A mí me funciona bien, pero siempre con sumo cuidado. La paso suavemente con movimientos circulares, y si por casualidad veo que alguna parte se raya, lógicamente dejo de frotar. Prefiero pasar la lana cincuenta veces suavemente que cinco con fuerza. Cada uno que limpie como quiera, a mí me fue bien, pero dependerá de las piezas, tampoco soy una gran experta. Como toque final, froto con un paño limpio de algodón, para eliminar cualquier resto y sacar brillo.
He tenido que organizar mi "rincón favorito", que poco a poco se va llenado de cosas que me hacen feliz. Sería bonito saber la historia de estos objetos ¿no?. A quién pertenecieron, dónde estuvieron colocados, si alguien admiró su belleza o si durmieron guardados en un desván a la espera de una vida mejor. Sin duda, aquí, van a tener una admiradora para siempre. Este tipo de piezas no tiene un gran valor económico, pero me ayudan sin duda a crear mi pequeño mundo de fantasía con el que disfruto tanto mirándolo como compartiéndolo con vosotros.
Un fuerte abrazo.
