De vuelta a casa, pasamos dos noches en Elche para no hacer el viaje tan pesado. Visitamos el "Huerto del Cura", que es un jardín botánico maravilloso, lleno de palmeras, árboles frutales, plantas tropicales y cactus. Hacía bastante calor, pero era muy agradable pasear a la sombra de aquella frondosa vegetación. La increíble palmera imperial que podéis ver en la tercera foto, es un prodigio de la naturaleza. Fue plantada alrededor de 1830, y treinta años después comenzaron a salirle hijuelos del tronco, pero a dos metros de altura, que es lo que la hace tan singular. En 1894, la Emperatriz Sissi visitó la ciudad y quedó impresionada por la fuerza que desprendía este árbol. En su honor la llamaron "palmera imperial". Una estructura metálica la sujeta hace años para que no se venga abajo, ya que pesa casi diez toneladas. Un busto de Sissi recuerda aquella anécdota.
También visitamos el Museo Pusol, dedicado al patrimonio cultural y natural de Elche. Se recrean diferentes ambientes dedicados a la agricultura, los oficios, la infancia, los comercios, en definitiva, la sociedad tal y como era muchos años atrás. Disfrutamos muchísmo con esta visita, que nos hizo darnos cuenta de que nos estamos haciendo mayores, jajaaj... había muchos objetos que nos recordaban a nuestra niñez. Esto último me viene al pelo para acordarme de actualizar uno de mis álbumes en Pinterest titulado "Viaje a la infancia", en el que voy "coleccionando" imágenes de objetos que crecieron conmigo en los años 70. Podéis visitarlo pinchando en la pestaña superior.
Y con esto creo que ya no os voy a dar más el coñazo. Hasta pronto.
Besossssss ♥♥
