14 noviembre 2020

Divide y vencerás


Casi han pasado dos semanas desde la última entrada en el blog y no ha habido novedades por aquí, cosa que dadas las circunstancias es una buena noticia. El fin de semana de Halloween compré unas galletas en una pequeña panadería por la que paso todos los días, más que todo por hacer algo de gasto. Son estos pequeños negocios los que peor lo están pasando en estos momentos,  los políticos ni se acuerdan de ellos, aunque luego voceen a los cuatro vientos que "nadie se va a quedar atrás..." Un día compré un cuadrito en una tienda de segunda mano, que me gustó mucho por el aire vintage que tenía. Lo puse en lugar de otro que ya lo tenía muy visto y el resultado me encanta. Un día hice para cenar unas brochetas de solomillo de pavo con trozos de cebolla, pimiento rojo y verde y quedaron muy ricas. Las acompañé de un puré de patatas y nos chupamos los dedos.... Otra noche puse unos lomos de merluza en el horno y quedaron espectaculares.

Estamos viviendo tiempos muy convulsos, los políticos le están cogiendo el gusto a esto de hacer con nosotros lo que les venga en gana en base a no se sabe muy bien qué recomendaciones sanitarias, y luego se crecen y van redactando normativas que poco a poco nos van recortando libertades a todos los niveles. Tenemos que estar alerta y no dejarnos aborregar. Últimamente estamos discutiendo mucho en casa sobre estos temas, y no siempre de forma tranquila y sosegada, algo que me hace pensar si lo que pretenden es dividirnos más que unirnos. Me viene a la mente aquel dicho atribuido al Imperio Romano de "Divide y vencerás". He leído mucho sobre ello últimamente, y la conclusión que saco es que por más que pasen los siglos, por más que haya tragedias, pandemias o lo que sea, siempre hay unas élites que van a salir ganando con esa estrategia. Nosotros seguiremos partiéndonos los cuernos en el trabajo, si lo conservamos, o manteniendo a flote un negocio que poco a poco se va hundiendo un poco más. 
Ayer vino el presidente del gobierno a Pamplona. Por casualidad estuve cerca, y vi y escuché los abucheos de la gente. ¿Le afectaron en algo? ¿Tardó en conciliar el sueño esa noche? Me temo que no. En fin, no os quiero aburrir más, últimamente no tengo mucha gente con la que desfogarme.
Un abrazo, que tengáis una buena semana ♥♥♥


 

01 noviembre 2020

Recordándoles


Las nuevas normas que rigen en Navarra para visitar el cementerio este uno de noviembre, festividad de Todos los Santos, implicaban tantas restricciones, que yo preferí visitar a mis padres unos días antes. La tarde era magnífica, una temperatura de casi veinte grados, el cielo despejado y los últimos rayos de sol de la tarde colándose entre los árboles. Una alfombra de hojas amarillas me esperaba a la entrada y un ángel de piedra parecía cerrar los ojos a mi paso. En mi mano dos pequeños ramos de crisantemos blancos que deposité en los pequeños jarroncitos con la misma emoción de los últimos años. 

Me encanta la paz que se respira en los cementerios, no penséis que soy un bicho raro jajajaj..., pero es cierto, la siento igual que cuando era niña y mi madre me llevaba a este mismo sitio a visitar a un hermano suyo. Recuerdo que ese día siempre llovía y el barro se pegaba a nuestros zapatos, pero yo era feliz porque hacíamos algo diferente que me parecía muy solemne, aunque a mí lo que más me interesaba era buscar los charcos más grandes para saltar en ellos con mis botas "katiuskas" como las llamábamos aquí, aún a riesgo de llevarme una buena regañina...

Ahora acudo yo sola al mismo sitio todos los años, y aunque ya no voy de su mano ni tengo charcos en los que saltar, me siento igual de pequeña en esos caminos flanqueados por cipreses que apuntan al cielo, donde están ellos, o al menos eso espero.
Os mando un fuerte abrazo ♥♥♥

27 octubre 2020

De mal en peor


¿Cómo estáis? Aquí en Navarra las cosas no van muy bien la verdad, cada día supera al anterior en detección de positivos y se nos han vuelto a poner límites bastante estrictos por parte de nuestro gobierno. A nivel estatal las cosas no van mucho mejor, los políticos van como pollo sin cabeza, tomando medidas que más bien parecen ocurrencias que algo bien pensado. Nos prohíben juntarnos más de seis personas, pero ellos hacen lo que les da la gana, y nosotros estamos como pasmados, con la mascarilla puesta todo el día, y ojo no te la quites, que multa que te cae...
En fin, no me quiero enfadar, últimamente estoy más pesimista, estamos en octubre, los casos no hacen más que crecer y nadie nos explica a qué se debe esto, tanto especialista y tanto virólogo y están todos más perdidos que "el barco del arroz". 
Precisamente ese arroz del japonés, sería nuestra última comida fuera de casa: han cerrado toda la hostelería. Muchos de ellos bajarán la persiana definitivamente, qué tristeza y qué injusticia.
En fin, nos tendremos que ir acostumbrando a las comidas especiales en casa los fines de semana, descorchando una botella de vino tinto, comprando pan recién hecho y un postre en la panadería, y si nos quedan ganas, dar algún paseo intentando dejar la mente en blanco, intentando olvidar por unos instantes esta pesadilla que parece no tener final.
Os mando un fuerte abrazo ♥♥♥

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